En la escuela consciente Terra a los profesores y maestros los llamamos “acompañantes”. Esencialmente por que su función no consiste en enseñar conocimientos, sino en acompañar a los alumnos en su proceso de aprendizaje, crecimiento y evolución. Todos ellos se han (trans)formado con nosotros y comulgan al 100% con el siguiente decálogo:
Llevan muchos años comprometidos con su propio autoconocimiento y desarrollo espiritual. Están despiertos, viven conscientemente y saben anteponer las necesidades de los niños a las de su ego.
Les encanta su vida, gozan de estabilidad emocional, se sienten en paz consigo mismos y transmiten energía positiva en todas sus interacciones mientras están en clase.
Tienen muy claro que su misión de vida es acompañar a los chavales para que aprendan a ser verdaderamente felices y descubran por sí mismos cuál es su propósito de vida.
Han cuestionado el viejo sistema educativo industrial. Se han (trans)formado y tienen mucha experiencia dando clases y acompañando a chavales en escuelas alternativas, libres e innovadoras.
Saben “salir de sí mismos” y escuchar activamente, poniéndose en la piel de sus alumnos, comprendiendo el tipo de conflictos y potencialidades que se esconden en cada uno de ellos.
Fluyen con lo que ocurre y se adaptan en todo momento a lo que sucede en clase, sin tomarse como algo personal nada de lo que dicen o hacen los chavales.
Saben poner límites con firmeza, pero siempre de forma amorosa. Hablan con respeto a los chavales, empleando la comunicación no violenta para lidiar y solucionar cualquier conflicto.
Cuando están en clase sienten la energía del grupo, sabiendo en todo momento qué necesitan los chavales en cada momento para sacar lo mejor de ellos y facilitar experiencias pedagógicas de calidad.
Cuentan con mucha imaginación, proponiendo ejercicios y dinámicas originales que motiven, inspiren y estimulen la creatividad de los chavales.
Aman profundamente lo que hacen, les encanta tratar con chavales y disfrutan de las clases con pasión y vocación de servicio. Se sienten agradecidos de poder dedicarse a la educación.